
Cómo hacer una casita de pajaros en la terraza
Hacer una casita de pájaros en la terraza puede ser una actividad muy interesante y didáctica para llevar a cabo con niños uno de esos días de lluvia. Así podremos explicarles los tipos de aves que anidan por nuestro entorno, cómo se comportan, qué comen y trabajar con ellos la educación medioambiental. Además, es perfecto que se relacionen con seres vivos en libertad y no con pequeños pájaros encerrados en jaulas.
Otra de las ventajas de tener una casita de pájaros en la terraza es que puedes compartir con estos pequeños seres vivos sus cantos. Aprenderás más de sus ciclos y establecerás una relación directa con estos nuevos vecinos alados que cada día lo tienen más complicado en las ciudades para alimentarse.
Según la Sociedad Española de Ornitología (SEO), las aves que utilizan con mayor frecuencia estas construcciones son las de la familia de los páridos, sobre todo, los herrerillos y los carboneros, aunque existen otras especies que también los aprovechan, como los gorriones, los trepadores, los estorninos, los petirrojos, los vencejos y los autillos. En este post te vamos a contar cómo hacer la casita nido perfecta para cualquiera de ellos, paso a paso.

Tipos de casitas de pájaros
En el mercado existen una gran variedad de estas casas nido preparadas para ser ubicadas en nuestra terraza. Diferentes tamaños, diferentes materiales, variedad de precios, pero lo mejor es construirla nosotros mismos. Es muy fácil. Para construir nuestra casita de pájaros primero tendremos que hacernos con los materiales necesarios.
Las mejores y más confortables casitas de pájaros son de madera y las paredes deben tener al menor un grosor de 3 centímetros para que sus inquilinos estén calentitos y puedan protegerse de las bajas temperaturas. Según qué tipo de pájaro quieres que aniden en la casita, deberás construir uno u otro tipo.
La casita de pájaros clásica
La opción clásica es la que cuenta con una apertura frontal, redonda, de unos 2,3 centímetros. Con este tamaño es suficiente para que accedan y aniden especies de paseriformes, numerosas especies que pertenecen a la familia de las aves cantoras. Puedes hacer la apertura redonda, que suele ser lo más habitual, y por detrás, o en cualquier otro lateral, hacerle otra apertura para la limpieza. Para tal fin, también puedes colocar en el techo unas pequeñas bisagras que te permitan abrir la casita con más facilidad.

Medio abierto o medio cerrado, ¿de qué «team» eres?
Tienes una cita con tu nueva terraza Lumon
La casita de pájaros abierta
Hay especies de pájaros concretas, como el alegre petirrojo, que prefieren este tipo de casa que consiste, básicamente, en dejarle la parte delantera abierta, con una especie de pequeña valla o barandilla de unos 8 centímetros de altura. La diferencia entre una y otra casita es que esta permitirá que aniden diferentes tipos de pájaros.
Construir paso a paso una casita de pájaros
Para construir una casita nido solo tienes que seguir paso a paso estas indicaciones y la tendrás lista en un par de horas. Comienza por cortar seis trozos de madera. Podrás sacar todas las láminas de un tablón de 15 cm de anchura, por ejemplo.
A continuación, marca las dimensiones de cada pieza que vas a necesitar en el tablón para aserrarlas después. Estas dimensiones son: 1 pared trasera de 18 cm de longitud; dos paredes laterales de 22×26 cm; 1 techo de 18 cm de largo; 1 frontal de 23 cm con un agujero de entrada de 3,2 mm de diámetro; 1 base de 12 cm.
Después, alisa los bordes utilizando el papel de lija. Y una vez que estén todos alisados, en el tablón frontal perfora un agujero de entrada a 18 cm de distancia del borde inferior. Nuestro consejo es que utilices para ello una sierra de copa de 32 mm. A continuación, monta los paneles laterales pegándolos al panel trasero con cola para madera resistente al agua y reforzándolo con clavos. Un consejo, pretaladra los agujeros para que la madera no se astille y el acabado quede más habitable.

Para montar el panel frontal utiliza también cola de madera y clavos, y después, coloca el techo. Otro consejo es que limes un poco el panel trasero, en ángulo de 20º, para que pueda encajar mejor en el conjunto. Si quieres, y para facilitar las labores de limpieza de la casita, puedes añadir unas bisagras en la parte trasera del tejado. En la tabla de la base no olvides hacer cuatro agujeros de unos 10 mm para el drenaje y para airear el espacio.
Para finalizar, aplica una capa de pintura antimoho a la madera y si puedes, todos los años refuerza esta prevención con una mano de aceite de linaza, que se debe dar solo por el lado externo y no cerca del hueco de la entrada.
La altura adecuada de la casita de pájaros
Es muy importante la altura a la que se ubicará la casita, ya que ha de estar lejos de depredadores, sobre todo de gatos. En tu terraza será difícil que accedan, pero si le das a la casita una altura de 1,5 metros y estás en una zona tranquila, será suficiente. Además, si puedes orientarla de manera que esté protegida de los vientos dominantes y de la lluvia, mejor. Tampoco es recomendable que esté en un lugar que reciba sol todo el día.
Es importante también que cuando ya esté habitada no molestes mucho a los nuevos inquilinos, sobre todo en época de crías, ya que necesitan más tranquilidad. Y en el caso de que después de dos temporadas la casita de pájaros de tu terraza siga deshabitada, puedes probar a cambiarla de ubicación.
Cómo atraer a los pájaros a la casita
Atraer pájaros a la casita de la terraza es sencillo. Tendrás que ofrecerles, además del cobijo, agua y comida. Lo que más les gusta son las semillas y los cereales como el girasol, el alpiste o restos de comida, pan, fruta y queso. Coloca cantidades no muy grandes de comida en los comederos de madera y a esperar. Y si encima, puedes colocarle un recipiente con agua donde puedan refrescarse, en épocas de altas temperaturas los verás incluso darse unos baños.

Todo un mundo de posibilidades
Guía Inspiración de Lumon
Lee más artículos
-
Cerramientos sin obras: soluciones rápidas para tu terraza
Leer másLos cerramientos sin obra se han convertido en una solución cada vez más popular para transformar el espacio de forma rápida y sin reformas complejas. Las terrazas son uno de los espacios más valorados de la vivienda y este tipo de cerramientos la solución ideal para protegerla del viento, la lluvia o los continuos cambios en el tiempo. Los sistemas de cristal te ayudan a disfrutar la terraza todo el año sin alterar la estética del edificio.
-
Qué tener en cuenta antes de cerrar una terraza en un piso
Leer másCerrar una terraza se ha convertido en una de las reformas más populares en pisos y apartamentos. En algunos casos, este objetivo se centra en ampliar el espacio disponible. Sin embargo, en otros, la idea principal es mejorar la calidad de vida en la terraza ante los continuos cambios en el clima. Muchas viviendas cuentan con terrazas que apenas utilizan durante todo el año debido al frío, el viento o la lluvia. Por eso, cada vez es más propietarios buscan soluciones que les permitan aprovechar ese espacio sin renunciar a la luz natural o las vistas. Los sistemas de cerramientos tradicionales suelen ser los más solicitados para ampliar el espacio, mientras que las cortinas de cristal, destacan como la mejor solución para disfrutar la terraza todo el año sin alterar la estética del edificio. ¿Qué aspectos legales y técnicos debo tener en cuenta antes de cerrar la terraza? Aunque pueda parecer una reforma sencilla, cerrar una terraza de un piso con un cerramiento tradicional afecta a la fachada del edificio. En este sentido, existen normativas municipales que pueden impedir la reforma. Sin embargo, las cortinas de cristal, aunque pueden requerir la aprobación de la comunidad de propietarios, no suponen una modificación de la fachada y se integran sin necesidad de obra. Te contamos más factores para evitar problemas y tomar la mejor decisión en tu caso.
-
5 errores de distribución que hacen que tu terraza parezca más pequeña
Leer másA menudo, los errores de distribución convierten a las terrazas en el trastero para todo o en un espacio donde los muebles, lejos de invitar al descanso, bloquean la circulación y generan sensación de agobio visual. Muchas veces, el error no es la falta de metros cuadrados, sino una mala planificación que fragmenta el espacio y entorpece la entrada de luz natural. Un diseño descuidado impide que aprovechemos la terraza al máximo, convirtiendo un área que debería ser un refugio al aire libre en un rincón poco funcional y visualmente saturado.