
¿Qué tipo de piscina puedo poner en la terraza?
Una piscina en la terraza es el sueño veraniego más habitual. Sin embargo, no todas las terrazas pueden soportar la instalación de una piscina. Si tu intención es colocar una en tu balcón o terraza, debes tener en cuenta las características de tu casa.
¿Cualquier terraza soporta una piscina? No, la realidad es que la mayoría de las terrazas no deberían contar con una piscina. Aunque el mercado facilita todo tipo de estructuras, desde las de plástico para los más pequeños, hasta las fabricadas de obra. Piscinas de distintos tamaños, que en algunos casos requieren de depuradora. Te contamos cuestiones a tener en cuenta si quieres instalarla. Un metro cúbico de agua son 1000 litros y cada litro pesa 1kg. En la mayoría de los casos no es recomendable instalar ningún tipo de piscina, sobre todo en pisos superiores.
¿Cómo es tu terraza?
Lo primero, es valorar si puedes poner una piscina en la terraza teniendo en cuenta su tamaño, pero también las características de tu casa o edificios de viviendas. Un pequeño balcón no puede soportar el peso de una piscina, por no hablar de la humedad que puede generar en la estructura. Terrazas en L o U, pero también amplios espacios, a pesar de contar con más sitio para colocarla, pueden no ser el lugar ideal. Debes consultar siempre las especificaciones de tu edificio para saber cuánto peso podría soportar tu terraza, sobre todo si vives en un edificio o en altura. No olvides que necesitas una toma de agua cercana para poder llenarla. No todas las terrazas disponen de suministro de agua, pero puedes conseguir una terraza que se adapte a tu verano.

Una piscina en la terraza pequeña
Las terrazas pequeñas no pueden soportar el peso de las piscinas. No solo hay que valorar el tipo de piscina que has seleccionado, sino que debes tener en cuenta el peso que supone esa cantidad de agua. Si tu terraza es pequeña, te recomendamos una piscina de dimensiones reducidas, pensadas para bebés y niños pequeños. Aun así, puede que no soporte ese peso. Debes tener en cuenta también sobre qué tipo de material colocarla, ya que el movimiento de los más pequeños hará que salpique agua por todas partes.
Una terraza en L o U con piscina incorporada
Colocar una piscina en la terraza si tiene forma de L o U es bastante complejo, a no ser que sea suficientemente ancha. Es importante que, además de valorar las características de tu edificio, pienses qué tamaño podría adaptarse. Mide la extensión y fíjate en qué zona podría estar más fresca o recibir más impacto del sol.
Colocar una piscina en una terraza grande
Una terraza amplia da la sensación de permitir cualquier tipo de piscina. Sin embargo, si tu terraza está en un edifico alto y corresponde al ático, puede que las características del inmueble no soporten el peso. En este tipo de terrazas es aún más importante si cabe revisar las condiciones técnicas del edificio para valorar si la instalación de una piscina es posible. No te dejes llevar por la amplitud, ya que el peso del agua y la estructura de la propia piscina pueden llevarte a un grave problema de seguridad.
¿Cuál va a ser el uso de la piscina?
No es lo mismo instalar una piscina en la terraza para refrescar a los peques de la casa, que para el disfrute de toda la familia. Aunque siempre puedes optar por piscinas de pequeño tamaño que ayuden a pasar las largas tardes de verano.

¡Te damos las claves para inspirarte!
¿Qué tipos de piscina puedo colocar en mi terraza?
Si ya tienes claras las especificaciones técnicas de tu vivienda, puedes seleccionar una piscina para la terraza que se adapte a tus necesidades. La cantidad de litros de agua que necesites para llenarla será directamente proporcional al peso de la misma. Eso sí, contar que toda la familia se meta a la vez
Tu terraza con una piscina para bebés
Una de las soluciones ideales para refrescarte, aunque ya no seas un bebé, son las piscinas de plástico pequeñas. La principal ventaja de estas piscinas es que consumen poca agua y, por lo tanto, pesan poco. Tampoco necesitan de mantenimiento con cloro o anti-algas, por lo que puede ser una buena opción para aliviar el calor de la época estival. Puedes colocar un trozo de césped artificial debajo para proteger el fondo de la piscina, pero también la superficie de la propia terraza. Una piscina de unos 120 cm de diámetro puede soportar hasta 340 litros.
Una piscina de plástico de tamaño medio
Una piscina en la terraza, con o sin patas, puede consumir desde 500 hasta 1000 litros de agua. Aunque no sean estructuras que precisen de depuradora o filtro, el peso que supondría en tu terraza es alto. Aunque te parezca pequeña, puedes encontrarte con dos problemas: la seguridad de tu propio hogar y un consumo de agua excesivo, puesto que al no disponer de sistemas de filtrado, el agua tiende a ensuciarse y hay que cambiarla cada cierto tiempo. Además, necesitarás algún tipo de suelo para protegerla de pinchazos, pero también para evitar un exceso de agua en el suelo de tu terraza que puede provocar humedades a los vecinos de abajo.
Piscina en la terraza con depuradora
a piscina en la terraza con depuradora suele contener como mínimo unos 15000 litros y pueden llegar hasta los 15.000. Si tu terraza está en un bajo, no tendrás problema, más allá de colocarla en el sitio más adecuado. Sin embargo, si vives en un ático, es bastante probable que el peso intervenga de forma negativa en la estructura del edificio. Además, debes sumar el peso de la depuradora, que será la encargada de filtrar y mantener el agua limpia. El coste de vaciar y llenar la piscina por suciedad, algas o insectos puede aumentar de forma considerable tu factura de agua.

Seguridad para tu piscina en la terraza
Una piscina en la terraza segura es aquella que ha sido valorada de forma correcta, tanto en cuanto peso, como por consumo de agua. Aun así, debes evitar colocarla cerca de tomas de luz, ya que puedes encontrarte en problemas.
Orientación y clima para tu piscina en la terraza
Si te has decidido a instalar una piscina en la terraza porque tu casa cumple con las características arquitectónicas recomendadas, debes valorar también el clima y la orientación. Puede que tu sueño de verano se termine convirtiendo en una charca caliente si el sol impacta durante las horas de mayor intensidad. Por el contrario, también puedes encontrarte con una piscina demasiado fría si no recibe sol durante todo el día.
Si cuentas con una terraza acristalada podrás regular de un mejor modo cualquier tipo de clima. Su sistema de cierre y apertura, así como los estores, pueden facilitar en gran medida la temperatura, pero también la seguridad.
Mantenimiento de tu piscina en la terraza
Como ya te hemos contado, la piscina en la terraza requiere de un mantenimiento que se vuelve más complejo en función de la cantidad de litros que necesite. Regular el cloro o utilizar anti-algas será fundamental en piscinas de gran tamaño, mientras que las pequeñas tienden a acumular la suciedad. El consumo de agua en épocas de sequía también es importante. Aunque una piscina pequeña te parezca ideal, soportando de media entre 340 litros a 500 litros, puede que tener que rellenarla cada dos o tres días, termine subiendo en exceso tu factura de consumo.
Si te decides por una piscina de gran tamaño deberás controlar el PH con la incorporación de cloro o incluso cubrirla por las noches para evitar la entrada de insectos. Aunque el agua pueda servirte durante todo el verano, es importante marcar una rutina de cuidados para mantenerla limpia y evitar posibles infecciones de oído, las más habituales, por agua en malas condiciones.

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