Además de aumentar el atractivo del exterior de un edificio antiguo, crean un espacio utilizable durante todo el año. Los acristalameintos de Lumon ofrecen muchas ventajas. Puedes mantener el aspecto original del edificio pero con materiales resistentes o si el deseo es crear algo totalmente nuevo y diferente, también es posible con Lumon.

Protegen

Los cristales para terrazas de Lumon previenen la degradación prematura de las terrazas manteniendo la lluvia, la nieve, el viento, el polvo y otras molestias fuera. En el momento de la reforma es importante prevenir futuras reparaciones, ya que cada vez serán más costosas. Esta protección significa menos tiempo y dinero gastado en el mantenimiento y la reparación de superficies y estructuras internas de las terrazas. Con nuestros cristales para terraza la vida útil de la terraza se duplica.

 

Ahorran

También ahorrarás en la factura de la luz. Las ventanas y puertas de los edificios antiguos no suelen ser muy herméticas. Acristalando las terrazas con Lumon elimina la necesidad de cambiar dichas ventanas o puertas. Múltiples estudios sobre nuestras cortinas de cristal muestran que la añadiendo nuestros sistemas de acristalamientos abatibles en las terrazas reduce el consumo total de energía de manera significativa.

Reducen el ruido

Nuestras fachadas integrales reducen los niveles de ruido hasta en un 50%. Aspecto importante en edificios antiguos situados a menudo cerca de carreteras o calles con mucho tránsito.

Seguros

Nuestros cristales para terraza son seguros, lo que significa una mayor seguridad para las personas en los pisos inferiores, en la calle y tranquilidad para las familias con niños pequeños y hasta para las mascotas.

Añaden valor

Los acristalamientos Lumon en las terrazas añaden valor a las viviendas. Dan un aspecto nuevo y actualizado al edificio por un coste sorprendentemente económico. Los edificios antiguos en lugares muy valoradas pueden cobrar una vida nueva con unas elecciones acertadas para las terrazas. Además las terrazas acristaladas que permite a los propietarios disfrutar de su terraza todo el año, sin importar el tiempo que haga. Durante los días con viento, lluvia o los días de fríos, pueden mantener los cristales cerrados y convertir la terraza en un lugar acogedor, cómodo y con vistas despejadas. Cuando llegue el buen tiempo pueden deslizar las hojas y abrir fácilmente toda la terraza para tener aire fresco.

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